EL VUELO DE HYPNOS

El Vuelo de Hypnos (IX) es un proyecto de diálogo entre patrimonio y arte contemporáneo organizado por el Ayuntamiento de Almedinilla y comisariado por el artista Juan López López (La Rambla, 1980). Es uno de los proyectos que conforman el programa de Periféricos de la Diputación de Córdoba y que con carácter anual pretende enriquecer el patrimonio artístico e histórico de la localidad de la Subbética mediante acercamientos estéticos y conceptuales generados por artistas contemporáneos, acercando el pasado al presente y con clara vocación de descifrar el futuro.
El proyecto de este año EL REVERSO INCORPÓREO, quiere dar voz a estos dos artistas de implicaciones tecnológicas no tan dispares como en apariencia pudiera parecer, y cuyas obras se acercan a lo intangible, revelando un tono onírico, serenamente hipnótico y evidenciando la fragilidad del cuerpo ante la inmensidad de la naturaleza. Lola Guerrera y Javier Flores han diseñado un proyecto de profundo calado y significado que se desplegará en tres fases durante el año 2015. Por un lado, la presentación de dos instalaciones en primavera. Por otro lado, la realización de otras dos acciones performativas durante el verano, coincidiendo con el Festum-Jornadas Iberorromanas. Para concluir el proyecto, El reverso Incorpóreo se trasladará a papel en formato de publicación gráfica durante el otoño. Un catálogo de imágenes y textos como resultado de sendas presentaciones y de la transcripción de las conversaciones entre el comisariado y los artistas.
Con la designación de estos dos artistas, el comisario propone una inédita pareja de trabajo siguiendo la estela de las dos ediciones anteriores (Almalé Bondía en 2012 y Patricia Gómez y Mª Jesús González en 2013). Si bien hay que aclarar que Guerrera y Flores ni desarrollan una trayectoria conjunta ni han trabajo en obra de autoría compartida para este proyecto.

CONSTELACIONES

Es el título de la instalación ideada por Lola Guerrera a partir de la observación de unos de los principales hayazgos arqueológicos de la Villa, una estatua que representa el mito de Andrómeda y Perseo. Justamente dos de las constelaciones visibles en la época del año en el que realiza su primera obra para el proyecto.
La pieza, construida con una plancha de metacrilato sustentada por hilos de acero, soporta elementos vegetales encontrados en el territorio de Almedinilla. Un foco de luz dirigido hacia estos elementos naturales provoca un juego de luces y sombras que proyectadas en plano se nos antojan como un microcosmos observado desde las alturas. La pieza funciona como una alegoría inmaterial, vegetal y lumínica de otra más inabarcable e intangible que es el cosmos que habitamos. Y más concretamente el cielo estrellado que durante el proceso de creación podíamos observar sobre Almedinilla. Un pequeño y particular Big Bang de materia orgánica en descomposición (y por tanto en movimiento) de cuya observación diríase nos evoca el reverso de la creación.